Morir mañana
Gracias Kael...
Cuando pienso en la propia muerte me siento un tanto descompuesta. Me empieza a dar una especie de tristeza profunda y comienzo a extrañarme.
Cuando pienso que me desvaneceré y que ya no estaré aquÃ, me da por pensar en todas las cosas que no he hecho por una u otra razón y me siento extraña. Comienzo a mirar mi vida ajena a mi, como si la protagonista fuese alguien diferente, una niña a la que no conozco… pienso en todo lo que no dice y todo lo que no hace y me enojo, me enojo como me enojarÃa con mis amigas más cercanas, o con mi prima, o con mi hermano. Miro como se estanca y me da coraje… quiero gritarle que se mueva y me siento mal por ella.
Pienso volviendo a mà que el miedo es el mejor pretexto que he encontrado para no hacer las cosas y es un miedo profundo, con motivos que sólo yo comprendo y que sólo yo puedo vencer. No es un miedo superficial, es un miedo arcaico, oscuro, profundo y helado; un miedo sin nombre y sin forma, pesado, abandonado y olvidado con el paso del tiempo… añejo.
Miedo, miedo, miedo… miedo a morir mañana, miedo a decir las cosas, miedo a no lograr ser sabia antes de irme. Miedo a no comprender nada, a ser una necia, una tonta y vacÃa mujer sin semillas, estéril. Miedo a no descubrir, miedo a mentirme y mentir a otros, a no ser auténtica ni honesta. Miedo a que la luna se acerque demasiado y miedo a que el sol se aleje… miedo a no mirar un cometa ni otro eclipse en lo que me falta por vivir… miedo a vivir.
Cuando logro moverme, lo único que puedo hacer es caminar en sentido contrario y seguir adelante, llevando al miedo conmigo.
Haré una lista de las cosas que no hago por miedo y comenzaré a hacerlas… o no.

El miedo es un lastre que nos es dado como presea al crecimiento, en el mejor de los casos puede ser un poderoso afrodisiaco que nos lleve a romper paradigmas y aprender valiosas lecciones, pero la mayor parte del tiempo, suele ser una atadura invisible que merma el desear con el pensar. Se alimenta de nuestro pensamiento y los conflictos con los que, conciente o inconcientemente, luchamos a cada momento. Es cómplice de el tan amado pero a la vez odiado “lado izquierdo cerebral” el cual nos hunde en porques y ahoga esa deseada libertad del ser sin temer. En ésta vida no hay fracasos, sólo experiencias. No hay acciones fallidas, sólo lecciones y aprendizaje. El momento en que empiezas a temer a la vida misma representa el instante de tu muerte. Puedes seguir respirando pero sólo como una acción automática resultado de múltiples procesos quÃmicos y cerebrales. ¿Que serÃa de la vida sin un deseo, un sueño, un camino o una ilusión que nos lleve a exponer lo mejor de nosotros, salpicando de estrellas ese firmamento que todos poseemos y al final será la única huella que dejaremos al convertirnos en polvo?
Eres único, gracias Cheko :D

Mucha gente le tiene miedo a morir, estúpidamente cuando deberÃa darle miedo no vivir…
A mà también me da miedo morir sin haber hecho cosas sabias o transmitir algún tipo de sabidurÃa a otra persona.
CuÃdate, ojalá pronto reabras tus redes sociales al mundo.
cuando nadie mira.